Recientemente se presentó en Río de Janeiro el nuevo Sistema Brasileño de Clasificación de Medios de Hospedaje (SBClass). En principio, se trata de un esquema de adhesión voluntaria que impone como prerequisito estar integrado en el registro de prestadores de servicios turísticos del ministerio, llamado Cadastur.
El SBClass reconoce diversas categorías y, dentro de ellas, varias estrellas: Hotel, 1 a 5; Resort, 4 y 5; Hotel-Hacienda, 1 a 5; Bed & Breakfast, 1 a 4; Hotel histórico, 3 a 5; Posada, 1 a 5; y Apart-hotel, 3 a 5.
Asimismo, distingue entre requisitos mandatarios (de cumplimiento obligatorio) y electivos (de libre adopción a partir de una lista predefinida).
De este modo, para alcanzar la categoría deseada cada establecimiento debe acreditar el cumplimiento del 100% de los requisitos mandatarios y, como mínimo, un 30% de los electivos -cabe señalar que estos items contemplan aspectos de infraestructura, nociones de la prestación del servicio y prácticas sustentables-.
Así, la categorización -que incorporará una flamante señalización y cuenta con el respaldo explícito de las entidades hoteleras privadas- tendrá una validez de 36 meses, al cabo de los cuales el establecimiento volverá a ser auditado para confirmar si mantiene o no la categoría.
Vale destacar que el SBClass fue elaborado en conjunto por el Ministerio de Turismo brasileño, el Instituto Nacional de Metrología, Normalizacióm y Calidad Industrial (Inmetro) y las entidades hoteleras privadas, y tomó como ejemplo sistemas similares de 24 países.
El esquema propuesto entrará en vigencia cuando se divulgue a través del Boletín Oficial de la Unión y se afirma que ya cuenta con una adhesión significativa.
Pedro Novais, titular de la cartera de Turismo brasileña, indicó que "es misión del Ministerio de Turismo regular el sector y garantizar la prestación de servicios de calidad para el consumidor, y para eso, contamos con el apoyo de las entidades privadas", a lo que agregó que "los emprendimientos clasificados tendrán credibilidad ante los turistas, los agentes de viajes y los operadores. Además de ganar una importante herramienta de publicidad para posicionar su marca en el mercado".
Por otra parte, cabe mencionar que en poco tiempo Brasil será sede de dos grandes eventos deportivos: el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.
En ese sentido, desde la ABIH señalan que los hoteleros deben obtener rápidamente financiamiento para readecuar sus establecimientos.
Pese a que las ciudades sede de la Copa reciben facilidades y flexibilización de garantías para créditos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes), según el Comité Olímpico Internacional existe un déficit de 20 mil hoteles para atender la futura demanda.
Viajar es la experiencia de conocer nuevos destinos y cultura que abre inumerables puertas en nuestras mentes y sentidos. A teves de mi blog quiero transmitirle mis vivencias y los recursos con que contamos en costantino Viajes para consegui satisfacer sus necesidades a la hora de viajar
viernes, 19 de agosto de 2011
Nuevo sistema de categorización hotelera en Brasil
..................................................................................................................................................................
martes, 16 de marzo de 2010
Estocolmo, ciudad bilingüe

Muy pocas veces se llega a una metrópoli en la que se hablen dos lenguas, como mínimo, sin distinción. Estocolmo, en eso, es única. Mientras caminaba por las callecitas en la isla Gamla Stan, que guarda la ciudad medieval (la mejor conservada del mundo), recordaba los éxitos de ABBA en inglés, allá por la década del ’70.
No era casualidad, el inglés es el idioma que adquieren por “default” todos quienes allí viven y permite que quien arribe a la ciudad pueda interactuar con cualquiera de sus habitantes.

En realidad, habría que decir que en casi todo Suecia ocurre lo mismo, la educación y la posibilidad de una comunicación más global.
Mientras continúo caminando entre la nieve acumulada en las calles donde nació la capital sueca, veo su pequeña plaza central, con un bombeador de agua al que acudía la gente siglos atrás, y casas que mantienen su original fisonomía acumulando hielo en sus techos.

De edificios bajos, calles estrechas, guarda entre las curiosidades de sus sinuosas calles a la más angosta de ellas, a la que han dado en llamar "la más angosta", con tan solo 90 centímetros de ancho. En Gamla Stan también puede encontrarse una piedra escrita en sueco antiguo, que sirvió de cimiento para una de sus casas.
Estocolmo tiene tantas posibilidades de ser visualizada, como postales uno pueda obtener de ella. Es que las impagenes se suceden desde distintos ángulos, ya que la ciudad está levantada sobre 14 islas, todas entrelazadas por redes de puentes.
El Palacio Real, el Parlamento, el NK (el más importante de los shoppings) y los diferentes museos albergan alternativas recreativas diferentes para visitar.

También existe un mercado con muchos y diversos puestos de venta de alimentos, en la misma cantidad en que hay pequeños restoranes de comidas típicas, revestidos con la cálidez de la madera.
En cuanto a la comunicación para movilizarse, las opciones son todas las conocidas. Una red de subterráneos recorre las distancias bajo tierra, mientras que las autopistas permiten acortar los tiempos a los automovilistas. Los trayectos en barco también son otra alternativa válida, y no sólo para paseos, sino para alcanzar otras ciudades escandinavas.

Eso sí, hay que tener en cuenta que Suecia es un país en el que todo cuesta entre un 15 y un 20 por ciento más que en París, como para tener un parámetro.
jueves, 7 de enero de 2010
Londres, un paseo por el Támesis
Mi amigo Quique Cano es periodista y me pasó este video sobre un paseo en Londres. Es una simpática ruta muy aconsejable para hacer, si uno tiene la posibilidad de estar en la Capital de Inglaterra.
Este paseo nace en el Puente de la Torre y culmina en Greenwich (se pronuncia "grinich"), y se desarrolla a través del Támesis.
Un dato curioso es que al lado del Puente de la Torre hay un lujosos hotel cuyo nombre se pronuncia "Woman", pero que se escribe: "Guoman", al mejor estilo de un chiste de los nuestros.
Este paseo nace en el Puente de la Torre y culmina en Greenwich (se pronuncia "grinich"), y se desarrolla a través del Támesis.
Un dato curioso es que al lado del Puente de la Torre hay un lujosos hotel cuyo nombre se pronuncia "Woman", pero que se escribe: "Guoman", al mejor estilo de un chiste de los nuestros.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Miami, la primera vez (Parte I)

Tantas veces uno llega por primera vez a las ciudades y se pregunta cuál es la primera impresión y qué hacer. Lo primero que sucede es que uno queda impactado por esa nueva ciudad. Un nuevo destino con aroma diferente, porque Miami tiene un olor diferente, tropical, de Caribe, lejos del smog de las grandes urbes que sofocan nuestras fosas nasales.
Las alfombras del aeropuerto de Miami están nuevas, porque ampliaron y remodelaron gran parte de él. Un pasillo muy largo nos lleva hasta Migraciones, en un trámite que termina siendo ágil, pero antes hay que leer atentamente el formulario de ingreso a Estados Unidos y llenarlo correctamente.
También, hay que tener en cuenta que en Migraciones te sacan la foto respectiva con las webcam y que, a partir de los 12 años de edad, tenemos que poner los deditos en el scanner.
En Migraciones hay algunas personas que no son muy simpáticas, parte del oficio es poner cara de infranqueable, y te hacen algunas preguntas de rigor, pero no hay que tener temor, porque cuando te dan la visa ya saben en qué condiciones vas.
Después, llega el momento de bajar las escaleras para recoger el equipaje, previo a volver a mostrar el pasaporte con el pedacito de formulario que nos abrocharon en Migraciones. Ahí llegamos al sector de Bagages Claim, donde las cintas están muy bien indicadas en las pantallas, mostrando el número de vuelo, compañía y procedencia del equipaje que aparecerá en ella.
En ese lugar hay carritos que se pueden tomar libremente para llevar las maletas, porque no te cobran por usarlo, y así salir del aeropuerto. Cuando se abren las puertas de vidrio sentís la primera sensación de calor, porque el clima es siempre cálido.
¿Qué hago después? Miami, a diferencia de Nueva York, es una ciudad para movilizarse tranquilamente en automóvil propio, por eso, me tomo el bus de una compañía de alquiler, son gratis, y nos llevan a una zona cerca del aeropuerto en la que están las compañías clásicas. Yo utilizo más Alamo, porque es una empresa local, del Estado de Florida.En Alamo se espera en una línea, a veces hay que tener paciencia por la cantidad de gente que espera. Antes te daban la llave y te explicaban algo. Ahora, directamente, te dicen que busques uno a tu elección en un determinado sector, en el que están ubicados por categoría. Todos tienen la llave puesta. Ahí elegís el que más te guste, ya sea por el color o lo que fuere. Antes de arrancar, recomiendo ver bien el mapa con las indicaciones para llegar o bien alquilar en el mismo local un GPS, que fácilmente te indicará cómo moverte.
Miami tiene muchas áreas para alojarse. Hay hoteles sobre la playa, en el Down Town, Coconut Grove, en la zona de Brickell Ave., entre otros, pero para los que vamos de vacaciones siempre preferimos un hotel sobre la playa.
Como la habitación del hotel siempre es entregada por la tarde y los vuelos llegan por la mañana, tenemos unas cuatro o cinco horas en las que se puede improvisar.
Para mí, es un clásico ir a tomar un cafecito a News Cafe sobre Ocean Drive (Art Decó District), en donde desayunaba Gianni Versace, quien vivía en esa zona y cuya mansión fue transformada en hotel boutique, en el que hay cuartos que cuestan 1.500 dólares la noche.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
¿Qué hago cuando llego a Nueva York? (Parte II)

A medida que uno se va acercando a la ciudad por alguna de las autopistas, la silueta de Nueva York comienza a recortarse en el horizonte y hace abrir más la boca por cada metro que uno se aproxima. Comienzan a aparecer los detalles de los rascacielos y la tentación de sacar la máquina fotográfica en ese momento se hace irresistible. Recomendación, fotografiar desde una parte alta de Queen’s la puesta del sol, por detrás de la isla. La imagen que se obtiene en una tarde despejada es IMPRESIONANTE.
Pero eso para después, aún no llegamos al hotel. Una vez arribados a Manhattan, uno puede sentirse intimidado, agobiado por la magnitud de lo que allí percibe. Los edificios tan altos, contiguos y el movimiento de tanta gente, en una isla que, en dimensiones, es mucho menor que Buenos Aires.
Los hoteles permiten el ingreso después del mediodía, por lo que habrá que esperar algunas horas para tomar la habitación. En este caso, y a pesar del cansancio, sugiero dejar las maletas en guarda en el hotel (allí las etiquetan hasta su ingreso) y salir a saborear Nueva York.
Un macchiato en Starbucks, acompañado por el aroma a café del lugar, el periódico del día o alguna de las revistas que allí se ofrecen gratuitamente, es una buena alternativa para comenzar el contacto con una ciudad para no desaprovechar.
Los clásicos
La primera salida posible comienza en la esquina de la 5ta Avenida y la 59, donde empieza el Central Park, frente al Plaza Hotel y a la juguetería Fao Schwarz, epicentro de la película Mi pobre angelito 2. Allí paran los buses de dos pisos que cuentan con guías de habla hispana y, divididos en dos circuitos Upper y Down Town, brindan el paseo por u$s50. Hay que tener en cuenta que con la pulserita que les colocan pueden pasear dos días sin inconvenientes.Esta es una buena manera de ubicarse y localizar los puntos de interés de la ciudad. Después, a descansar.
Los Museos. El universo de museos que oferta Nueva York es toda una tentación cuando uno llega a Manhattan, pero no hay que caer en la trampa de intentar visitar muchos de ellos, ya que se quedarán con la sensación de vacío.
Lo ideal y sensato es elegir lo que se quiera ver, y en caso de no tenerlo el Museo Metropolitano (The Metropolitan Museum of Art), ubicado en Central Park y 82th street , es una gran alternativa ya que este enorme edificio, en donde Pierce Brosnan encarnó a un poderoso millonario en la película The Thomas Crown Affair, presenta diversidad en las expresiones y escuelas artísticas.
El costo del ingreso es voluntario (en la forma “Pay as You wish”), mientras que los chicos acceden directamente gratis. Está bien organizado y sectorizado, por lo que uno puede dejarse guiar por su gusto en el arte.
Una advertencia, no pretenda recorrerlo todo en un solo día, es imposible.
Para los chicos, el museo de Ciencias Naturales (escenario para la película de Ben Stiller –Una noche en el Museo I y II-), en Central Park West y 79th street, cumple ampliamente con los requisitos de entretenimiento para ellos.
El Central Park. Imposible de pasar por alto y no dejarse llevar por la infinidad de metros de caminos, que tientan a perderse en forma deliberada para descubrir un nuevo paisaje, siempre acompañados por las simpáticas ardillitas que se descuelgan de los árboles. Recorrerlo es rememorar historias y reconocer lugares vistos en el cine, ser vecino por un instante de Woody Allen o transitar paseos tras los pasos de John Lennon.
Las alternativas son variadas. Más allá de las caminatas, vale la pena alquilar una bicicleta o, mucho mejor, contratar el servicio de los triciclos, con conductor, que allí se ofrece. El paseo, en el que le irá develando los secretos de films llevados a cabo en el lugar o los sitios escogidos por estrellas del mundo del entretenimiento, tiene una duración de una hora y cuesta u$s40.
El domingo todo el parque se transforma en peatonal y está restringido el acceso vehicular.
Los barrios. Detenerse delante del mapa para decidir toma tiempo, así que al grano. Sin dar muchas vueltas, y casi todos muy próximos entre sí, China Town, con sus curiosidades orientales en comidas y diferentes artículos, Little Italy, plagada de restoranes y buena pasta, la excentricidad del Soho (South Houston) y el vecino y poco conocido Noho (North Houston) conforman un conglomerado de barrios obligados a transitar.
Si este no es el caso, o queda más tiempo, Tribeca, Greenwich Village, Financial District, Down Town, Ground Cero, merece dejar tiempo allí o bien, desde el sur de la isla, en Battery Park, abordar un ferry hasta la Estatua de la Libertad o cruzar hacia Queen’s, por 1 dólar, navegando el East River por debajo del maravilloso puente de Brooklyn.
Por la noche, teatro. Estando tan cerca de los grandes espectáculos, cómo perderse esta gran ocasión. Sólo hay que elegir una obra, tarea por demás ardua, y obtener el ticket. Para ello hay múltiples alternativas. La primera, más fácil y cercana, pero también la más cara, es adquirirlo en el mismo hotel (se encargan de ello). La segunda es acercarse a Time Square y conseguir la entrada allí con importantes descuentos, dependiendo el espectáculo elegido. El único inconveniente que puede presentarse es que la fila que haya que hacer sea demasiado larga. En este caso, tómelo con tranquilidad, ya que no habrá sido en vano, porque Time Square es un sitio obligado de visitar, además, si el tiempo de espera fuese mucho y no lo desea, los teatros de Broadway quedan a pocos pasos de allí y, con una corta caminata, directamente puede comprar el ticket en la boletería del teatro.Nueva York cuenta con interminables recursos para entretener y sorprender a los visitantes. Déjese llevar, éste es sólo el comienzo de lo que puede encontrar en “la ciudad que nunca duerme”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)